jueves 30 de agosto de 2007

1362 Cañones año (III)

Se incluyen unos asientos localizados en los libros de Comptos (Contabilidad del Reino de Navarra) referidos a la construcción de ingenios en Sangüesa en dicho año


Tomo 4º Asiento 372

1362, julio 20.- Sangüesa

Miguel Bonn de Lizaondo , herrero de Pamplona, reconoce que ha recibido de Guillem Auvre , tesorero del reino,30 sueldos de carlines prietos, correspondientes a sus gajes y los de sus compañeros, por la mitad del mes de la fecha,por hacer hierros, clavos, ligamientos y otras cosas necesarias para los ingenios, que el rey mandó hacer en Sangüesa.

Data en Sanguesa XXº día de julio, anno Domini Mº CCCº LXII º.
Orig en pap..-Al dorso: sello de placa de Miguel B.de Lizaondo, cubierto por pap.283x73 mm.
Caja. 15,num.94,VIII.


Tomo 4º Asiento 403

1362,julio 30. - Sangüesa.

Miguel Sánchez de Ursúa, caballero, maestre de los ballesteros, ordena a Guillem Auvre, tesorero de la guerra, que pague a Sancho Erlanz Dadurraga,cordelero, el cual había cobrado 100 sueldos de carlines prietos, por sus jornales en hacer cuerdas para los ingenios,10 sueldos de la misma moneda, por los gastos de dos viajes que hizo de Pamplona a Sanguesa, con su mozo.

Data en Sanguesa XXXº dia de julio,anno Domini Mº CCC . LXº,segundo.
Orig. En pap..- Al dorso :restos del sello de placa de M.Sanchiz..-300 x 63 mm.
Caja 15,num 97,XXIX.


Tomo 4º Asiento 428

1362,agosto 2.-Sangüesa.

Tomas, carpintero, y Sancho Miguel, mazonero, reconocen que han recibido de Guillem Auvre,tesorero del reino,120 florines por los gajes de 13 carpinteros y 7 mazoneros ,del mes de la fecha,a 6 florines por mes

Data en Sanguesa IIº dia de agosto.anno Domini Mº CCCº LXIIº .
Orig.en pap.-Sello de placa de S.Miguel.-304 x 67 mm.
Caj.15, num.95,XXXVI


Tomo 7º Asiento 20

1368,enero 22.-Sangüesa

Carlos II ordena a Pere de Casauer, recibidor de la merindad de Sangüesa, que pague a Martin de Bruslada, burellero, vecino de la villa, 14 sueldos, por cada uno de los 3 fustes que se le tomaron, cuando se hicieron los ingenios en la mencionada villa.

Data en Sangüesa XXIIº dia de genero,anno Domini Mº CCCº LXº septimo.
Orig. En pap.-Al dorso : restos del sello de placa del rey.293 x 123 mm.
Caj.25,num 77,III.

Tomo 7º Asiento 21


1368 ,enero 25.- Sangüesa.

Martin de Bruslada, burellero, reconoce que ha recibido de Pere de Casauer , recibidor de la Merindad de Sangüesa, 42 sueldos de carlines prietos, precio de 3 fustes que se le tomaron , 2 de los cuales eran de nogal y el tercero de roble, para hacer ciertos ingenios en la villa de Sangüesa.

Data en Sangüesa XXV dia de jenero,anno Domini millesimo CCCº LXº septimo
Orig.en pap..-Al dorso :sello de placa de M.Bruslada,incompleto.-295 x 85 mm.
Caj.25 ,num 77,IV


Tomo 11 Asiento 89

1378,febrero 11.

Rodriguillo de Ubago, sargento de armas, reconoce que ha recibido de Guillem Planterosa, tesorero del reino, 47 libras y 8 sueldos de lo que podia serle debido por sus gajes, mas 2 arcas de artillería para guarnición del castillo de Sangüesa.

Donne le XI jour de fevrier , l´an mil CCC LXXVII.
Orig.en pap.con el sello de placa de R.Ubago.- 305 x 88 mm.
Caj.33,num.10,V

jueves 23 de agosto de 2007

1362 Cañones (II) año




Como se ve en la figura precedente, las bombardas, ingenios o cañones eran unas máquinas de guerra que disparaban unas balas de piedra de forma ovoide por medio de un largo cañón de bronce que en su base tenía una recámara que se llenaba de pólvora. Estas balas eran de diverso tamaño ignorando por nuestra parte si con el mismo cañón se disparaban todas las grandes, hasta llegar a las pequeñas que por fuerza tenían que ser falconetes o similares. En España se empezaron a usar en el sitio de una ciudad andaluza y a los pocos años aparecen las construidas en Sangüesa cuyos asientos contables figuran en los libros de Comptos de Navarra a partir de 1.362. También se ve que el citado cañón y su recámara están fuertemente ligados a un carromato que tiene un alza para así alcanzar mayores distancias de tiro. Se dice que los primeros cañones fueron traídos desde China por los mongoles cien años antes y en el sitio de Constantinopla en 1453 se usaban cañones que lanzaban bombas de 1200 libras para destruir sus murallas. Las balas pequeñas que aparecen en la fotografía por fuerza tenían que ser lanzadas con otro tipo de armas que serían los predecesores de los falconetes, culebrinas y arcabuces, pero que no disponemos de modelos, pues nuestro trabajo ha consistido en descubrir su existencia partiendo de las balas encontradas en el campo y que esperamos no sean las últimas, pues en adelante los labradores de Sangüesa que trabajen sus campos en la Celada o en Uñesa esperamos que mostrarán el mismo interés que D. Jesús Ansa en recogerlas. En la torre almenada del castillo aparece colocado un arcón de artillería, prueba de que en la misma se instalaron una o varias bombardas o falconetes. En otro escrito expondremos los asientos contables que originaron su inclusión en los libros de Comptos.


jueves 16 de agosto de 2007

1362 Cañones (I) año

C A Ñ O N E S


D. Jesus Ansa Elizalde, labrador de Sangüesa y amigo de las curiosidades, fue recogiendo en el campo mientras hacía sus labores, la colección de bombas de piedra que aquí presentamos, todas distintas y de distintos calibres y pesos.

Analizadas en la Universidad de Barcelona en los laboratorios de Biología,Geología y Arqueología pues parecían auténticos huevos de dinosaurio o similar petrificados, gracias a la entusiasta colaboración de la Catedrática de Bioquímica Dª. Montserrat Busquets, resultaron ser balas de cañón similares a otras que hay en Gerona.

En el tratado de Historia de la Artillería Española de Jorge Vigon se dice que en Sangúesa se habían construido varios ingenios (cañones). Por fin en los Anales de Comptos (Contabilidad del Reino de Navarra desde el año 1111 ) aparecieron varios asientos contables algunos de los cuales reproducimos aquí, referentes a la construcción de los cañones.

Estos ingenios como los llama, se componían de una caña larga y de una recámara donde se colocaba la pólvora a la que luego se le prendía fuego. Ambas piezas eran de bronce y se unían fuertemente por medio de cuerdas a un tablón sobre un artilugio que tenía un alza como se ve en la figura para elevar la dirección de tiro y así llegar a más distancia.

En un principio estos cañones disparaban piedras y se les llamaba pedreros. La bala mayor que exponemos aquí es de 70 libras ( 0,372 kilos la libra navarra).La segunda mayor es de 25 libras y la siguiente de 15.

Su alcance variaba con la clase de cañón y peso de las balas y oscilaba entre 2500 y 5000 pasos ( El paso castellano 0,70 mts.) El bronce tenía generalmente una aleación de 92% de cobre y 8 %de estaño. La pólvora era de muchas mezclas y generalmente se componía de

Salitre 75 partes
Azufre 12 “
Carbón 47 “

Otras mezclas en vez de carbón usaban aceite de linaza y en otras en vez de azufre, usaban tártaro. La explosión generaba muchos residuos que pronto inutilizaba estas armas.

Las balas son de gres, piedra muy dura y abundante en esta zona de Navarra y a los canteros cuando se les contrataba se les indicaba la cantera de donde sacar la roca. Están lijadas super finas y su forma de huevo nos indica la trayectoria que seguía al tocar tierra a esa velocidad.

Yo supongo pues no he encontrado hasta ahora antecedentes, que el campo de tiro estaba en Uñesa ,cerca de la antiquísima ermita y fuente de Santa Bárbara, ya que es el lugar más prominente cercano a Sangüesa y lo mismo podían ejercitar hacia la Celada que hacia Uñesa y Rocaforte. De hecho también en Rocaforte la antigua Sangossa Vetus , aparece el siglo pasado un término llamado cañones sin que sepamos porqué ni donde está.

A continuación detallamos los asientos de los Anales de Comptos:

Tomo 4º Asiento 352

1362, julio 13.Sangüesa.

Sacho de Beborrotea y Miguel Dorquoz , carpinteros, reconocen que han recibido de Guillem Auvre, tesorero del reino,38 libras y 19 sueldos de carlines prietos ,por los jornales de 3 carpinteros y un herrero, a 36 sueldos cada uno; los jornales de 25 carpinteros, cristianos y moros que hacían ingenios para la guerra, a 24 sueldos cada uno, y 35 sueldos, por un cuero de buey, que se compró en Pamplona, para hacer fundas para dichos ingenios.
Data en Sangossa XIIIº día de jullio. anno Domini Mº CCCº LXIIº .
Orig.en pap.-Al dorso :sellos de placa de S.Beorrieta y de M.Dorquoz.- 305x76 mm.
Caj.15, n.98 , III.

domingo 12 de agosto de 2007

1572-2000 Apellidos año

En el concilio de Trento celebrado en el año 1.563,la Iglesia Católica, en una de sus disposiciones se compromete a llevar un registro personal de todos los nacidos, bodas y difuntos en las correspondientes parroquias de la Cristiandad. En dicho registro se deberán anotar las actas de dichos actos levantadas por los párrocos de las mismas.En Sangüesa este registro comenzó a funcionar, el de los difuntos en el año 1572 y el de las bodas y bautizos en 1574. Al principio se registraron en hojas sueltas que luego se cosían para formar un libro, que en un principio fue único, pero que luego, para más facilidad, se hizo uno para cada clase de actos. Este sistema hizo que muchas páginas se perdieran y que por lo tanto existen lagunas en dichos registros.

En nuestro caso hemos procesado todas las actas existentes en Sangüesa desde dicho año 1572 hasta el año 2000. Esto nos ha permitido montar una base de datos que comprende 34.214 bautizados, 9.374 bodas y 21.696 difuntos, con casi millón y medio de registros procesados. La gran diferencia entre bautizos y difuntos se debe a que hasta el año 1800 aproximadamente, no se registraban las defunciones de los párvulos que representaban casi el 30 % de los nacidos. De esta base de datos hemos querido destacar por centurias aquellos matrimonios que tenían más propensión a tener más hijos que hijas, toda vez que con la antigua legislación española era el apellido del varón el que figuraba en primer lugar. Los cinco apellidos más numerosos a partir de 1572, repito por centurias son:

1.572-1.599
Padre desconocido,(60 apariciones)), Artieda (49), Lumbier(44), Nápoles(34) y Yesa(33).En este momento tenemos registrados 5136 apellidos que se corresponden a 816 distintos.

1.600-1.699
Padre desconocido(376), Sánchez(211), Pérez(179), Martínez(164) y Ríos(155).

1.700-1.799
Pérez(1823), Martínez(1312), García(1275), Bandrés(1145) y Sanz(1114).

1.800-1.899
Pérez(901), Jiménez(898), Martínez(848), García(770) y Sola(763).

1.900-1.999
Martínez(325), Pérez(318), Jiménez(313), García(275) e Iso(265).

En total es una base de datos compuesta por 182.180 apellidos, que se corresponden con 8.270 distintos. En un principio en el registro si el interesado no era autóctono, se le nombraba por el nombre de pila que no cambiaba y el apellido era el nombre del pueblo de donde procedía, al estilo de los musulmanes. Por ejemplo Juan de Artieda quería decir que provenía del pueblo de Artieda. Esto se dio en numerosos casos por cuyo motivo a todos los foráneos se les suprimió el "de", que no representaba ningún signo de hidalguía, sino de procedencia. Por eso en los primeros tiempos los cuatro apellidos más numerosos se corresponden con cuatro pueblos.

Una incidencia que se dio con mucha frecuencia era la escritura de los párrocos. Por ejemplo, en una misma familia de seis hermanos, tres se llaman Uroz y otros tres Usoz, pues es imposible distinguir la r de la s, y en otros casos la O de la U, como Oroz y Uroz, y así continuaron. Hay muchos casos que una simple letra diferencia a dos apellidos y claramente se ve que es un error del párroco.

El hecho de haber tantos bautizados de padres desconocidos se debe a que en aquellos tiempos las mujeres lactantes que tenían mucha leche, se ganaban un sueldo criando niños provenientes de la Inclusa de Pamplona o abandonados en otros pueblos limítrofes o en Sangüesa. Poco a poco fueron desapareciendo hasta ser casi inexistentes. En este cometido solía intervenir el Ayuntamiento.

En las actas además del nombre y apellidos del registrado, figuran los nombres de sus padres, abuelos y lugar de residencia de los mismos, así como en los bautizados los apellidos primeros de las abuelas paterna y materna, que se pierden, en total unos 25 datos por acta.

jueves 2 de agosto de 2007

1787 Inundacion (II): Tragedia



Ya hemos explicado cómo se formó. Luego, un día radiante de sol en la alta montaña, la nieve que se reblandece, al atardecer una gran tormenta que cruza el Pirineo de este a oeste y como consecuencia la nieve se derrite y ésta derrite a otra nieve más abajo y el efecto de la fusión se va multiplicando hasta que la gran mancha de nieve que ocupaba todo el Pirineo desaparece en un santiamén. El agua se precipita por los barrancos hasta los ríos y allí adquiere una fuerza inconmensurable que derriba puentes, molinos y todo lo que encuentra a su paso. Curiosidad, pero los dos únicos puentes que aguantaron fueron el de Yesa y el de Sangüesa construidos por los romanos, lo que a mi parecer indica que en aquellos tiempos los ríos eran más caudalosos y los romanos construían con más solidez. Si vais los podéis visitar.
Dicen los documentos de entonces, que la riada duró tres horas y media.
El puente de Sangüesa tenía siete ojos y al llegar el río que llevaba gran cantidad de troncos, madera, árboles y mucha maleza, pasó por encima rompiendo los antepechos, formó una presa de 38 pies navarros dice el cronista, que son unos diez metros y por el portillo que está al norte de la ciudad, se precipitó sobre las murallas. De seis grandes portales que ésta tenía sólo quedó uno, el de la calle Población al sur de la ciudad, de los demás sólo quedó el nombre. En el de San Babil el primero que destrozó, estaban las lápidas que recordaban las inundaciones de los siglos anteriores, desapareció el portal y las lápidas. Al no poder pasar por este portal más agua que la que permitía su anchura, el agua rodeó la ciudad por el foso de la muralla y por los otros portales acabó de inundarla.
Las casas eran de adobe desde la planta o sea de barro y paja endurecidos, como el de los egipcios en la antigüedad y al derretir el agua estos adobes, las casas con el peso del tejado y de los maderos de los pisos se hundieron. Esto sucedió a las 21,30 horas, hora solar y claro sorprendió a todo el mundo durmiendo en camisa. Fue inenarrable. De 2911 habitantes con que contaba Sangüesa se ahogaron 587 localizados y el resto heridos o magullados. De unas 500 casas habitadas, quedaron en pié 39 que fueron las iglesias, los conventos y los palacios, que eran de piedra de sillería y unas pocas casas adosadas a la muralla. El efecto del hundimiento fue multiplicador pues las casas se apoyan unas en otras en las paredes llamadas medianiles, donde se apoyan los maderos de las casas contiguas pero nunca a la misma altura, de esta manera cuando una casa se derrumbaba, arrastraba a la de al lado. En las calles paralelas al río el agua destrozó generalmente sólo las fachadas, pero en las perpendiculares, la destrucción fue total. Todo esto en medio de una gran tormenta.
El amanecer debió de ser dantesco. Los vecinos supervivientes buscando entre los escombros los cuerpos de sus familiares que estaban en el barro mezclados con los animales que estaban en las cuadras de las casas. De caballos, jumentos, cerdos y gallinas no se salvó ni uno. Mejor dicho se salvó un burro subido en el púlpito de la iglesia de San Salvador, desde donde el cura predica sus sermones, por lo tanto había un mínimo de cuatro metros de agua para poder quedar dentro del púlpito. Todo esto, mezclado con los aperos, layas, azadas, bastes y esportizos que generalmente tenían todas las casas de los hortelanos. Efectivamente si ahora nos situamos en el puente actual y echamos la vista al monumento que antiguamente conmemoraba la riada, vemos que el agua subió por encima de los primeros pisos de las casas.Como hemos dicho que todo el vecindario estaba en la cama en camisa, los frailes de los conventos repartieron sus hábitos entre la gente y así durante varios días, hasta que llegó el refuerzo, era normal ver a cantidad de hombres vestidos de franciscanos, carmelitas, dominicos y mercedarios.
Hasta el Rey Carlos IV se ocupó personalmente de Sangüesa.